Verde olivo
septiembre 1, 2010
Para nadie es un secreto la presencia de cubanos en la Fuerza Armada. ¿Hasta cuándo?
A lo largo de la última década, tiempo del mal llamado “proceso revolucionario”, nuestra Fuerza Armada Nacional ha sido víctima de la distorsión de su rol y principios establecidos en la Constitución Nacional. Aunque mucho se ha escrito sobre el desempeño de las instituciones en nuestro país y su papel en las sociedades democráticas, es oportuno estimular un debate serio sobre la FAN. Los artículos 328, 329, 330, 331, señalan claramente la naturaleza de la misión y funciones de nuestra institución castrense, en cuanto al resguardo de la soberanía de la nación.
Nuestro país atraviesa por una profunda crisis que ha socavado las bases de la democracia, es por ello que surge la necesidad urgente de cambios, pacíficos y por la vía democrática, que le devuelvan al país la gobernabilidad perdida, entre otros elementos. Todo esto pasa por una Fuerza Armada Nacional al servicio de la nación y no de una parcialidad política, garante de la soberanía y seguridad de la República, guardián de la democracia.
Es inaceptable que nuestra frontera sea “tierra de nadie”, como también lo es la existencia de grupos armados que gritan a viva voz las oportunidades y ventajas que les otorga la impunidad. A estas alturas para nadie es un secreto la presencia de cubanos en la Fuerza Armada. ¿Hasta cuándo? ¿Dónde queda nuestra soberanía? Como nunca antes un numeroso grupo de oficiales ocupan cargos en la administración pública, no se discute que sean capaces de ejercer esas funciones pero, ¿por qué desviarlos de su formación inicial?
En el Fuerte Tiuna, supuestamente uno de los lugares más seguros y controlados del país, una deportista es herida de bala en pleno juego. Por si esto fuera poco, un soldado mata a dos oficiales, hiere a varios soldados y se escapa, armado, en el vehículo del 2° Comandante del Batallón Simón Bolívar; al día de hoy, las autoridades militares no le han brindado una explicación seria al país.
Debemos repensar el papel de nuestras instituciones, esta reflexión debe plasmarse en el acto electoral al cual debemos asistir todos, incluyendo a los propios miembros de la FAN, quienes tienen el derecho a votar y la obligación de hacer respetar los resultados. No queremos demolición, unámonos para la reconstrucción.
alvarenga4000@yahoo.com
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